Efímero

Una semana. En siete días pueden pasar tantas cosas que a veces asusta. Lo rápido que pasamos de la sonrisa al llanto y viceversa, ¿Serán entonces tan importantes los eventos que parecen gobernar nuestra vida? Está claro que no siempre pero todos, importantes o no, ocurren en una fracción de segundo y te remueven por dentro.

Y desde luego, cuando menos te lo esperas.

No siempre las sorpresas son gratas pero esta vez, alguien que llevaba largo tiempo en la parcela de la memoria me dijo algo que solucionó una gran parte de mi problema: Todos somos importantes, a veces incluso para personas que no podríamos imaginar.

Cuando giramos en círculos sin saber bien como romperlos, puede ser que la respuesta no dependa de nosotros completamente. Sólo debemos estar abiertos a las personas que nos hablan desde el corazón, porque puede ser que sean ellos los que deban abrirte el camino.

Y es bueno dejarse ayudar, de vez en cuando.helping-hand

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Creating…

A lo largo de nuestra vida, hay momentos que nos dejan sin aliento y otros, que nos dejan sin la capacidad para respirar. Cuando pasan tantas cosas que nos dejan sin respiración, cualquier pequeño gesto o gran hazaña se vive con una ilusión especial.

Pero lo más curioso es ver que, a pesar de todo, la ilusión puede recuperarse. Se puede volver a soñar con esas cosas que siempre fueron tu mundo, volver a soñar con cosas normales, y no con milagros. Aunque se sigan esperando los milagros.

Así que hoy tengo que darle las gracias a alguien, que ha conseguido devolverme (y no es la primera vez) la sonrisa; Una sonrisa ligada a una ilusión tan grande que consigue derribar todos los muros.

Simplemente, hoy me tocaba dar gracias.